Solo hace falta una sonrisa, una conversación banal o un chisme con maledicencia para que principie todo. El amor rupestre que nos ofrece el placer rápido: el insensato compromiso con lo vulnerable. El amor que promueve la sensiblería de película: el ser protagonista de una historia que nadie ve. El amor del “no debería estar haciendo esto, por dios”.
El amor, el amor… qué sé yo.
Para eso están los amigos, ellos siempre saben.
¿No es cierto Paul?
Él conoce a Paul
Chubi
Lima, Peru
Creo que sólo quería demostrar que sabía dibujar, que podía hacer cualquier cosa que me propusiera...
4 comentarios:
Jajajaja, sólo entiendo que a tu pata le gusta Enemigos Intimos.
...es un polo de Lucho Hernandez oe ¬¬
Esta tira, además de unirnos como amigos, nos vincula de otra manera (no de la manera de Enemigos ïntimos, ojo). El polo de Lucho, es todo!
De alguna forma, nuestra historia, estaba unida.... en papeles contrarios ambos, pero unida al fin y al cabo.
Ambos llevamos algo adentro, que añoramos y seguimos buscando.
Un abrazo hermano CH.
Publicar un comentario en la entrada