Solo hace falta una sonrisa, una conversación banal o un chisme con maledicencia para que principie todo. El amor rupestre que nos ofrece el placer rápido: el insensato compromiso con lo vulnerable. El amor que promueve la sensiblería de película: el ser protagonista de una historia que nadie ve. El amor del “no debería estar haciendo esto, por dios”.
El amor, el amor… qué sé yo.
Para eso están los amigos, ellos siempre saben.
¿No es cierto Paul?
Él conoce a Paul
Chubi
Lima, Peru
Creo que sólo quería demostrar que sabía dibujar, que podía hacer cualquier cosa que me propusiera.
1 comentarios:
...y cuándo saca ella su tira? :)
Publicar un comentario en la entrada